Loperix / Loperamida

Antidiarreico.

FórmulaAcción terapéuticaPosologíaContraindicacionesAdvertenciasReacciones adversas
Cada comprimido contiene:
Loperamida clorhidrato 2mg..
Antidiarreico.
LOPERIX está indicado para el alivio sintomático de la diarrea aguda inespecífica y de la diarrea crónica asociada con la enfermedad inflamatoria intestinal. Actúa disminuyendo la motilidad intestinal, afectando de esta manera el movimiento de agua y electrolitos a través del intestino. La Loperamida se une al receptor opiáceo en la pared intestinal, inhibiendo la liberación de acetilcolina y prostaglandinas, provocando una reducción del peristaltismo y una prolongación del tiempo de tránsito del contenido intestinal. Se reduce el volumen fecal diario, aumenta la viscosidad y densidad del contenido, y disminuye la pérdida de fluidos y electrolitos.
Se recomienda ingerir abundante cantidad de líquidos y realizar sustitución de electrolitos en caso de ser necesario.
Diarrea Aguda:
Adultos:
La dosis inicial recomendada es de 4mg (2 comprimidos), seguida de 2mg (1 comprimido) después de cada deposición diarreica.Dosis máxima diaria: 16mg (8 comprimidos).
Usualmente la mejoría clínica se observa dentro de las 48 horas.
Niños:
Dosis inicial:
6 a 8 años (20 a 30 Kg): 2mg (1 comprimido) dos veces al día (4mg/día).
8 a 12 años (>30Kg): 2mg (1 comprimido) tres veces al día (6mg/día).
Dosis recomendada subsiguiente:
Luego del primer día de tratamiento se recomienda administrar, después de cada deposición diarreica 1mg/10 Kg de peso corporal. La dosis total diaria no debe exceder la dosis total recomendada para el primer día.
Diarrea Crónica:
Adultos:
La dosis inicial recomendada es de 4mg (2 comprimidos), seguida de 2mg (1 comprimido) después de cada deposición diarreica, hasta que la diarrea haya sido controlada, luego de lo cual la dosis deberá reducirse hasta cubrir las necesidades individuales.
Una vez establecida la dosis diaria óptima, ésta podrá administrarse en una toma o en dosis divididas.
Ensayos clínicos determinaron que la dosis media diaria de mantenimiento es de 4 a 8 mg (2 a 4 comprimidos).
Niños:
Aunque la Loperamida ha sido estudiada en un número limitado de niños con diarrea crónica, la dosis terapéutica en pediatría no ha sido establecida.
– Niños menores de 2 años.
– No se recomienda su uso en niños de entre 2 y 6 años, a menos que el mismo sea indicado por el médico especialista en gastroenterología infantil y bajo su supervisión continua.
– Hipersensibilidad a la Loperamida o a algún componente de la fórmula.
– Pacientes con dolor abdominal y ausencia de diarrea.

La Loperamida no deberá utilizarse como tratamiento primario en:
– Pacientes con disentería aguda, que se caracteriza por sangre en las heces y fiebre alta.
– Pacientes con colitis ulcerosa aguda.
– Pacientes con enterocolitis bacteriana causada por organismos invasivos incluyendo
Salmonella, Shigella y Campylobacter,
– Pacientes con colitis pseudomembranosa asociada con el uso de antibióticos de amplio espectro.

La Loperamida no debe utilizarse cuando es necesario evitar la inhibición del peristaltismo debido al riesgo de íleo, megacolon tóxico y megacolon. Deberá suspenderse el tratamiento de inmediato si se produce constipación, dolor abdominal, distensión o íleo.
El tratamiento de la diarrea con Loperamida es solo sintomático, es necesario determinar las causas y realizar el tratamiento apropiado.
La Loperamida debe ser administrada con precaución en niños pequeños, debido a la gran variabilidad de respuesta de este grupo. La deshidratación en este grupo etáreo puede influir más en la variabilidad de respuesta a la Loperamida.
Embarazo y lactancia:
La Loperamida debe utilizarse durante el embarazo solo si el beneficio potencial supera los posibles riesgos.
Pueden aparecer pequeñas cantidades de Loperamida en leche materna, por lo que no se recomienda su uso en madres que amamantan.
Pueden presentarse reacciones cutáneas como rash, prurito, urticaria, angioedema. Trastornos gastrointestinales: sequedad de boca, dolor abdominal, náuseas, vómitos, flatulencias, dispepsia, constipación, íleo paralítico, megacolon.
Retención urinaria, somnolencia, mareos, cansancio.
Muchos de los efectos adversos reportados durante los estudios clínicos controlados y durante la comercialización de Loperamida, son síntomas propios del cuadro diarreico, y es difícil reconocer si corresponden a un efecto adverso del fármaco.