El combustible del futuro podrían ser las bacterias

Investigadores en EE.UU, han dado el siguiente paso en las células de combustible microbianas (MFC) con la primera célula auto-sostenible de microescala, que generó energía durante 13 días consecutivos.

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En lugar de petróleo, carbón o incluso energía solar, las células de combustible bacterianas autosostenibles podrían impulsar el futuro.

Investigadores de la Universidad de Binghamton, de la Universidad Estatal de Nueva York (EE.UU), han dado el siguiente paso en las células de combustible microbianas (MFC) con la primera célula auto-sostenible de microescala, que generó energía durante 13 días consecutivos mediante interacciones simbióticas de dos tipos de bacterias.

“Este concepto de la creación de electricidad a través de la cooperación sinérgica no es nuevo. Sin embargo, gran parte de este trabajo todavía está en sus etapas iniciales”, dijo Seokheun Choi, profesor de electricidad y computación de la Universidad de Binghamton, uno de los coautores del trabajo, junto con el candidato a doctorado Lin Liu. “La evolución de esta tecnología requerirá exploración adicional, pero nosotros, por primera vez, desarrollamos esta idea conceptual en un dispositivo de micro-escala”, dijo Choi.

 

En una cámara celular de aproximadamente una quinta parte del tamaño de una cuchara de café -90 microlitros- los investigadores colocaron un cultivo mixto de bacterias fototróficas y heterotróficas. Las bacterias fototróficas usan la luz solar, el dióxido de carbono y el agua para producir su propia energía, mientras que las bacterias heterotróficas deben “alimentarse” con materia orgánica o bacterias fototróficas para sobrevivir, como vacas pastando en un campo cubierto de hierba.

Mientras que la célula se expuso a la luz solar, una dosis inicial de “alimento” se añadió a la cámara para estimular el crecimiento de las bacterias heterotróficas. A través de la respiración celular, las bacterias heterotróficas produjeron residuos de dióxido de carbono, que fue utilizado por las bacterias fototróficas para arrancar el ciclo simbiótico.

Después de que el ciclo se estableció, los investigadores dejaron de agregar fuentes “alimentarias” adicionales para las bacterias heterófagas, y había suficientes bacterias fototróficas para sostener los procesos metabólicos de las bacterias heterófilas. Esos procesos metabólicos generaron una corriente eléctrica -8 microamperios por centímetro cuadrado de células- durante 13 días consecutivos. La potencia era aproximadamente 70 veces mayor que la corriente producida por bacterias fototróficas solas.

 

Fuente: Bioscience Technology

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